jueves, 23 de agosto de 2007



Willie,un Bulldog Inglés de dos años,falleció en un viaje en avión de American Airlines,porque sufrió una fatal caída que requería la atención de un veterinario,cosa que se le negó aunque el avión hizo varias escalas.Ahora su dueño,residente en Michigan,está demandando la línea aérea por negligencia,descuido,etc.
Como Willie,hay cientos de animales que fallecen cada año en aviones,por calor,envenenamiento con gases o comida.
No sé quiénes son más culpables,si las personas de las líneas aéreas o los dueños de mascotas que someten a los animalitos a esta tortura terrible de hacer un viaje en avión,en las condiciones en que ocurren.
No puedo ser ni objetiva,ni subjetiva aquí,porque yo sería de las que no podría irme de mi país sin mis mascotas,claro,en mi caso necesitaría el Arca de Noé, y sé que las personas que viajan con sus animalitos lo hacen porque los aman y no los quieren dejar solos.Sin embargo,pienso que los humanos no podemos jamás ponernos en lugar de un animal (¡Sería demasiado fuerte para nosotros llegar a comprender almas tan nobles!)
Hacemos con ellos lo que nos place,sin ni siquiera pensar en cómo se sienten.´´Por su bien´´,los operamos para que no se multipliquen y no sufran la devastación que la superpoblación causa...¿ 0 será para no tener que pasar trabajo cuidando de una manifestación de vida que nos da trabajo mantener?
Les ponemos cadenas o los encerramos en jaulas,les enseñamos trucos y los convertimos en diversión para poder ganar dinero.Los sacamos de su habitat para mostrarlos en zoológicos ( de paso destruímos sus hogares para construir casas o tiendas por departamentos)
Sí...ya sé, hay animales que viven mejor que miles de seres humanos.Gente que se gasta miles de dólares para dar de comer a sus animales,pero jamás ofrece ni da nada a los millones de niños que mueren de hambre en tantos países.Yo he dejado de comer para dar de comer a mis mascotas en algunas ocasiones...jamás he dado de comer a ningún deambulante.
¡Triste la raza humana! No la puedo comparar con los animales,porque sería ofender a estos últimos.
Simplemente,no respetamos la vida,la pisoteamos...
Yo quiero ser mejor,pero con querer no basta.Querer no es poder.Tenemos que hacer lo que creemos y sabemos que podemos hacer.Ahí está el detalle.
Mientras tanto,pienso seguir ayudando a los animales que sufren,los de la calle,los maltratados.No me pienso avergonzar de aliviar el hambre de una criaturita sarnosa que menea su cola ni siquiera para que le den comida.Lo he convertido en mi misión.
Desde que lo hago siento que comprendo más a los humanos.Desde que lo hago, he aprendido a animalizarme...ha sido de la única forma que la caridad hacia los humanos ha empezado a fluir en mí.
...Y mientras sea así,no sentiré vergüenza de decir que adoro a los animales.¿Por qué? Ellos me están enseñando a amar la humanidad.¡Me están enseñando a amarme a mí misma! ¿Cómo? Es un tanto fácil,aunque complicado:trato de mirarme a mí misma y a los demás como me mira mi perrita. Ella,tan simple,alegre y dulce,puede verme tal cual soy y aceptarme con todos mis defectos, y me es fiel sin no espera nada a cambio.
¡Esa es la clave! No es pensar que nosotros los humanos somos animales que debemos amar...es amar a la humanidad,como si fuéramos su perro fiel.

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